Rodión Románovich Raskólnikov:
Protagonista: Es el eje central de la novela. Un exestudiante brillante pero empobrecido y alienado que vive en una pequeña y miserable habitación en San Petersburgo.
Ideología: Está imbuido de una teoría nihilista y utilitarista que divide a la humanidad en "hombres ordinarios" y "hombres extraordinarios". Cree que estos últimos tienen el derecho, e incluso el deber, de transgredir las leyes morales convencionales si es necesario para alcanzar grandes fines y beneficiar a la humanidad.
Psicología: Es un personaje complejo y atormentado. Antes del crimen, es orgulloso, inteligente y sensible, aunque también aislado y propenso a la melancolía. Después del asesinato, sufre una profunda crisis psicológica marcada por la culpa, la paranoia, la confusión y la lucha interna entre su razón y su conciencia. Su aislamiento se intensifica a medida que intenta racionalizar su acto y evitar ser descubierto.
Evolución: A lo largo de la novela, experimenta una tortuosa evolución, influenciado por sus interacciones con otros personajes, especialmente Sonia. Su orgullo gradualmente se quiebra, y comienza a confrontar la verdadera naturaleza de su crimen y la necesidad de redención.
Sonia (Sofía Semiónovna) Marmeládova:
Personaje crucial para la redención: Es una joven de profunda fe y gran corazón que se sacrifica para mantener a su familia empobrecida, dedicándose a la prostitución.
Moralidad: A pesar de su situación, encarna una profunda moralidad cristiana basada en la compasión, la humildad y el amor al prójimo. Su fe inquebrantable le proporciona fuerza y consuelo en medio de la miseria.
Relación con Raskólnikov: Desarrolla una conexión profunda y significativa con Raskólnikov. Ella es la primera persona a la que él confiesa su crimen, y su amor incondicional y su fe se convierten en la principal fuerza que lo impulsa hacia la redención. Representa la posibilidad de encontrar esperanza y perdón a través del sufrimiento y la fe.
Porfiri Petrovich:
Investigador astuto: Es el jefe de la sección de investigación criminal y un hombre inteligente, perspicaz y con un profundo conocimiento de la psicología humana.
Método de investigación: No recurre a pruebas físicas directas, sino que utiliza la psicología y el juego mental para acorralar a Raskólnikov. Sospecha de él desde el principio y lo somete a una serie de interrogatorios sutiles y provocadores, jugando con su orgullo y su nerviosismo para llevarlo a la confesión.
Filosofía: Aunque es un representante de la ley, Porfiri muestra cierta comprensión de la complejidad de la naturaleza humana y parece estar más interesado en la confesión y la posible redención de Raskólnikov que en la simple aplicación de la justicia.
Dimitri Prokófievich Razumikin:
Amigo leal: Es el amigo más cercano y leal de Raskólnikov. Un estudiante pobre pero trabajador, inteligente y enérgico.
Contraste con Raskólnikov: Representa un contraste con la alienación y el pesimismo de Raskólnikov. Es optimista, práctico y siempre dispuesto a ayudar a sus amigos.
Apoyo a la familia Raskólnikov: Se preocupa profundamente por Raskólnikov y su familia, brindándoles apoyo moral y práctico durante su difícil situación. Su racionalidad y su sentido común a menudo contrastan con la turbulenta mente de Raskólnikov.
Avdotia Románovna Raskólnikova (Dunia):
Hermana de Raskólnikov: Es una mujer inteligente, orgullosa, decidida y de gran fortaleza moral.
Sacrificio por la familia: Está dispuesta a hacer sacrificios personales por el bienestar de su familia, incluso considerando un matrimonio por conveniencia con un hombre rico y desagradable para aliviar su pobreza.
Relación con Svidrigáilov: Atrae la atención del lascivo Arkadi Svidrigáilov, quien la persigue obsesivamente. Su resistencia y su integridad moral se ponen a prueba en sus encuentros con él.
Fuerza femenina: Representa una figura femenina fuerte e independiente que lucha por su propia dignidad y la de su familia en una sociedad opresiva.
Arkadi Ivánovich Svidrigáilov:
Personaje oscuro y complejo: Es un terrateniente adinerado con un pasado turbio y una reputación escandalosa. Está obsesionado con Dunia y la persigue persistentemente.
Representación del nihilismo y la desesperación: Encarna una visión cínica y nihilista de la vida, creyendo que todo está permitido. Sus acciones están impulsadas por sus deseos egoístas y una sensación de vacío existencial.
Paralelismo con Raskólnikov: En cierto modo, es un doble oscuro de Raskólnikov, ya que ambos han transgredido las normas morales, aunque por diferentes motivos. Sin embargo, Svidrigáilov carece del tormento moral y la búsqueda de significado que atormentan a Raskólnikov. Su destino final subraya las consecuencias de una vida sin principios morales.